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Pablo EskoBear; la leyenda del oso

  • “Don’t do drugs or you’ll end up dead (and maybe stuffed) like poor Cocaine Bear”

Seguramente en algún punto de la red te habrás encontrado con el meme de “Cocaine Bear”. Nosotros también, pero hoy hemos decidido investigar más a fondo, descubriendo que la leyenda no es la muerte, sino todo lo que sucedió después. Hoy te presentamos la leyenda de Pablo EskoBear.

La historia del día de hoy inicia con Andrew Thornton, un conocido traficante de droga de los 80s. Anteriormente había sido policía de narcóticos y abogado en Lexington, tiempo en el que creó una red de conexiones que aprovecharía más tarde. Su historia, con tintes de Breaking Bad, se explica a detalle en el libro The Bluegrass Conspiracy.

La noche del 11 de Septiembre de 1985 fue interceptado en un Cesna 404 durante un viaje de contrabando desde Colombia, esto lo obligó a lanzar parte de su carga en el norte de Georgia. Thornton saltaría después para escapar de las autoridades con una carga bastante peculiar. La carga consistía en lentes de visión nocturna, chaleco antibalas, 4,500 dólares en efectivo, cuchillos, dos pistolas y… 34 kilos de cocaína. En ese momento se cotizaba en nada menos que 15 millones de dólares.

Pero por desgracia, las leyes de la física son algo celosas y tenían otro plan para Thornton. La carga impulsada por su avaricia era tan pesada que su paracaídas no pudo resistir. Se enredó y estrelló de lleno en un patio de Knoxville, Tennessee. Así vivió y así murió, Andrew Thornton.

Fiesta en el Chattahoochee

Tiempo después, el New York Times reportaba la muerte de un oso negro al norte de Georgia, en el bosque de Chattahoochee. La causa de muerte, sobredosis por la cocaína que presuntamente Thornton habría lanzado al bosque.

Sólo imagina un oso paseando por ahí, un día más buscando alimento para la próxima hibernación cuando se encuentra toda esa azúcar añejada. Un minuto es un oso cualquiera y al siguiente se ve bajo los efectos de 34 kilos de coca colombiana que lo ponen al nivel de una auténtica bestia de Apex. Por un corto periodo de tiempo se vuelve el depredador más letal del continente entero, un auténtico Terminator, antes de caer muerto por sobredosis. Así murió el oso negro y así nació la leyenda; Cocaine Bear o como lo llaman de cariño, Pablo EskoBear.

Como dicta la ley, todo animal involucrado en investigaciones criminales debe recibir el mismo trato que un humano fallecido, así que Pablo EskoBear fue sometido a una necropsia. Según el médico forense, “su estómago estaba lleno con cocaína. No hay un mamífero en el planeta que pueda sobrevivir a eso. Hemorragia cerebral, insuficiencia respiratoria, hipertermia, insuficiencia renal, insuficiencia cardíaca, accidente cerebrovascular. Lo que sea, ese oso lo tenía”. Un digno merecedor de un logro de Xbox.

A pesar de la salvaje fiesta ocurrida en el cuerpo del animal, presentaba tan buen aspecto que no quisieron incinerarlo. En su lugar, hicieron un trabajo de taxidermia y después fue exhibido en el Área Recreativa Nacional del Río Chattahoochee, claro, sin mencionar su salvaje pasado.

De gira criminal

Así transcurrió por un tiempo hasta que un incendio hizo reubicar las instalaciones y su contenido, siendo almacenado temporalmente en Dalton. Un mes después Cocaine Bear había desaparecido. Se lograron recuperar algunas cosas en una casa de empeño cuyo dueño aseguraba haberlo vendido en cuanto llegó a sus manos. Lo vendió ni más ni menos que, a Waylon Jennings.

Jennings al parecer era un coleccionista de taxidermia y rarezas estadounidenses que frecuentaba casas de empeño en busca de nuevos tesoros. En cuanto Cocaine Bear llegó a la casa de empeño el dueño lo contactó y le contó la historia del oso. Hizo la compra de inmediato, sin saber que era producto de un robo y asegurando que, de haberlo sabido, no lo habría comprado. Además dijo que si los dueños lo querían de vuelta simplemente tendrían que ir por él, Pablo EskoBear estaba de nuevo en la fiesta, ahora en Las Vegas.

Waylon le había regalado el oso a Ron Thompson, un estafador de Las Vegas. Ron frecuentaba a personas como Waylon Jennings en el mundo del entretenimiento y otras como Andrew Thornton como proveedores de mercancía para ciudades como Las Vegas. Y Cocaine Bear fue un huésped en su mansión, por otro corto periodo de tiempo.

Cuando Ron Thompson murió en 2009 la mayoría de sus pertenencias se subastaron. Mediante el manifiesto lograron comprobar que el oso había sido vendido, y después de rastrear y rastrear dieron con el nuevo poseedor de Pablo EskoBear. Zhu T’ang, un inmigrante de China que vivía en Reno.

Por desgracia, Zhu había muerto pero su esposa reveló que el oso se encontraba en una tienda de medicina tradicional china. Y a pesar de que vendieron la tienda, había decidido conservar el oso. La mujer no creía la historia de Cocaine Bear y los lugares y personajes que había visitado previamente. Al final sólo pidió que pagaran el envío para recuperarlo y llevarlo a su actual hogar.

Cocaine Bear hoy

Hoy puedes encontrar a Pablo EskoBear en una tienda de Kentucky, y en su cuello, una placa dorada dando fe de los viajes de este oso después de su muerte. Cocaine Bear atrae a montones de turistas e incluso le han dedicado episodios de televisión para dar cuenta de las hazañas realizadas después de su muerte.

Puedes ver la historia completa aquí.

Y ya que estás en la sección de animales que superan las expectativas, no te pierdas: Perros pueden detectar Covid-19 en humanos.

Tuve la gran suerte de nacer en la Sultana del Norte y la intermitente alegría de convertirme en Diseñador Gráfico. Fanático de los videojouegos y apasionado del Concept Art. Colecciono frases del Tío Iroh por mero pasatiempo.

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