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3 prácticas kinky no tan comunes que necesitas intentar

3 practicas Kinky

La palabra kinky es el adjetivo de ``kink`` proveniente del idioma alemán que significa torcedura, vuelta, giro

En tiempos modernos se utiliza para describir un comportamiento sexual que contrasta con las costumbres y tendencias sexuales ``hetero`` o ``vainilla``

El término ``Kinky`` ha sido reclamado por algunos que practican el fetichismo sexual como un término o sinónimo de sus prácticas

Ya sea que prefieras el sexo “vainilla”, siempre hay espacio para un poco más de experimentación.

Por supuesto que es genial saber lo que te gusta y lo que no, pero demasiadas personas caen en la trampa de encontrar una rutina sexual que les hace sentir bien y dejan de lado intentar algo nuevo.

La idea de que algo salga desastrosamente mal puede ser desalentadora al principio, pero si tu pareja y tú comparten una actitud positiva ambos pasarán un buen rato.

Con eso en mente, aquí está nuestra lista de 3 prácticas kinky no tan comunes y porque deberías intentarlas…

Algunas de las mejores experiencias sexuales que tendrás, serán el resultado de ser audaz y probar cosas diferentes.

Mujer con las muñecas atadas
FUENTE: pixabay.com

1. Bondage

Una de las prácticas más identificadas como kinky gracias a la literatura y los medios es el bondage, para quienes desconocen de este oscuro mundillo, el bondage es el acto de maniatar a nuestra pareja con el fin de inmovilizarla (Bondage, dominación, sumisión y masoquismo BDSM) este es definitivamente un juego que va más allá del sexo “vainilla”. La esclavitud casual es barata, fácil y requiere de muy poco trabajo de preparación.

Como con todo tipo de práctica sexual poco común, se debe tener una palabra clave para pausar el juego cuando se haya tenido lo suficiente, pero más allá de eso, lo que realmente se necesita para disfrutar es un lazo o soga, incluso una camiseta.

En cuanto a los beneficios, el bondage es una gran manera de incursionar en los intercambios de control, un principio fundamental de muchas prácticas kinky.

Caliente y frío, el intercambio de temperaturas
FUENTE: pixabay.com

2. Juego de temperatura

Las sensaciones físicas están inextricablemente ligadas al contraste, esto quiere decir que tu cuerpo siente más si las cosas son claramente diferentes entre sí.

Por ejemplo, si estuvieras afuera en el sol ardiente, notarías que un cubo de hielo se presiona contra tu piel mucho más de lo que lo harías en una ventisca helada.

Entonces, ¿cómo podemos aplicar este principio al sexo? El atractivo central del juego de la temperatura es la transferencia de poder entre los socios y que la pareja sumisa no sabe que esperar.

Para los más experimentados el contraste entre los estímulos calientes y fríos generalmente no son lo suficiente para causar una incomodidad real, si tu estas comenzando este camino de placer, es preferible que te concentres en hacer sentir cómoda a tu pareja.

Puedes darle un twist a tus relaciones sexuales con un simple cubo de hielo, recorrer con él los pezones, el clítoris y otras zonas erógenas, si cuentas con un dildo de vidrio es sencillo incorporarlo al juego de temperaturas, estos artículos son maravillosos para mantenerse caliente o frío simplemente sumergiéndolo en agua a la temperatura adecuada.

Como siempre, la comunicación es clave. El hecho de que algunas personas lo disfruten no garantiza que tu pareja lo haga, así que asegúrate de preguntar primero.

El juego del dolor no se trata de dañar a tu compañero
FUENTE: pexels.com

3. Juego de dolor

Uno de los fetiches más estigmatizados es el juego del dolor, y es fácil ver por qué. La idea de infligir daño deliberadamente a la pareja a menudo parece inherentemente incorrecta, y por una buena razón.

La distinción importante es que el juego del dolor no se trata de dañar a tu compañero para tu beneficio, y nunca debería serlo. Más bien, se trata de infligir dolor por el placer de ambas partes.

Las formas comunes de hacer esto son mediante el uso de pinzas y nalgadas, en las cuales nos enfocaremos para explicar los dos lados más populares del juego del dolor. Las pinzas para pezones son un juguete perfecto para explorar el juego de resistencia al dolor. Estas pinzas infligen un dolor constante y sordo a un nivel ajustable pellizcando los pezones de la pareja.

Esto causa que el sumiso enfoque su atención a esta zona, y proporciona una gran cantidad de placer cuando se quita, especialmente porque dejan los pezones mucho más sensibles a otras estimulaciones.

Las nalgadas generan es un dolor más inmediato y agudo. Es una herramienta muy flexible en el arsenal de cualquier dominador. Se puede utilizar como castigo en juegos de rol, una forma de afirmar el poder o simplemente se realiza cuando nos dejamos llevar. Es fácil, gratis y divertido.

Conclusión

Todos estos jueguitos son una manera sencilla de probar nuevos fetiches, es posible que hayas sentido interés anteriormente pero que jamás te hayas animado a integrarlos, ¡nunca es tarde!

También son económicos para aquellos con una billetera muy ajustada, basta con utilizar un poco la imaginación y entrar en el juego.

Como con todos los actos sexuales, el consentimiento y la comunicación son de suma importancia, y una palabra clave de seguridad también es esencial.

Así que sal y explora, diviértete y sumérgete en el sexo kinky. Después de todo, si sigues estos consejos, todo lo que puede salir mal es que pasarás una noche interesante y obtendrás una anécdota divertida.

¿Qué recomendaciones para kinky tienen?

Háznoslo saber en los comentarios por favor… 😉

Belen es profesora de ciencia especializada en física cuántica en la Universidad de la Vida, con 2 años de experiencia docente.Vivo para enseñar y esto me da la oportunidad de aprender, actualmente estoy estudiando para mi doctorado especializado en teoría de supercuerdas, pero aparte de eso, disfruto el alpinismo, la pintura y la escritura para folkU!! :)